el
guacamayo va a aprender
la fuerza pura del jaguar
y las vicuñas mirarán
volar al cóndor y el chercán.
Cuando
la luna, cuando el mar
arrullen voces de volcán
y los ceibales se hagan luz
y el sol areme el copihual
la
Cruz del Sur podrá sentir
la voz profunda del maizal
y habrá en el cielo una canción
y en todo surco un manantial.
Latinoamérica
será
altura viva y luz frutal
y el Hombre-América será
la risa entera de un panal.
Quiero
tu tierra tranquila
Quiero tu cielo aquietado
Quiero tus campos fecundos
y tus desiertos colmados.
Dame
tu piedra escondida
para entregarte mi mano.
Dame tus ríos profundos
para ser tuyo y ser manso.
Los Tres Tiempos de América. Cuando el coyote y el huemul (Luis Advis)